Hamelín, y sonó la flauta.
Hamelín es mundialmente conocida por su flautista, ese hombre que se llevó a los niños con su flauta porqué no quisieron pagarle por sus servicios de desratización.
Cada año, en esa ciudad que, en algunos de sus rincones, parece que en cualquier momento puede aparecer el señor de la flauta, se representa la historia con más de 80 actores, desde mayo hasta septiembre, todos los domingos.
Núremberg: la ciudad de “los maestros cantores”

Vista panorámica de la ciudad medieval de Núremberg (wikimedia commons)
En 1868, Wagner escribiría una de sus obras magistrales: Los Maestros Cantores de Núremberg (Die Meistersinger von Nürnberg). Se trata de una ópera en tres actos que se ha convertido en una de las más populares del mundo y, a la vez, de las más largas, pues dura aproximadamente cinco horas.
Para escribirla Wagner se inspìraría en el “Gremio de Maestros Cantores” de la ciudad de Núremberg, una asociación de poetas y músicos amateur, en gran parte de la clase media, y en muchos casos maestros artesanos en sus profesiones.
Con un espectacular centro medieval y rodeada de atractivos bosques y grandes campos de cultivo, Núremberg es una de esas ciudades cuya visita no te deja indiferente.
Quedlinburg: Viaje en el tiempo

Vista panorámica de Quedlinburg desde el castillo (wikimedia commons)
Fue una de las ciudades que más creció y prosperó durante la misma y al rico patrimonio arquitectónico que ya poseia, se le añadió un nuevo conjunto de edificaciones.
Todo en conjunto, su ciudad vieja, su iglesia colegiata y su castillo han conseguido ser declarados Patrimonio de la Humanidad en el 1994 por la UNESCO.
Treveris, la ciudad más antigua de Alemania

El Mosela atravesando Tréveris
Treveris, Trier en alemán, Trèves en francés, tiene el honor de ser considerada la ciudad más antigua de Alemania.
La llamaron la “segunda Roma”, por la importancia que llegó a tener durante el Bajo Imperio.
Sus restos romanos, la Catedral de San Pedro y la Iglesia de Nuestra Señora fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1986.
Situada a orillas del río Mosela en la región de Renania-Palatinado, cuna de Karl Marx y San Ambrosio, con sus más de 100.000 habitantes, es una ciudad viva, dinámica y festiva que, prácticamente cada mes del año tiene fiestas y espectáculos para ofrecernos.
Las rutas de la cerveza (I): Freising

Romántica vista de la colina de la fábrica de cerveza
Para iniciar una serie de artículos sobre las distintas rutas de la cerveza que se pueden realizar en Alemania, nada mejor que iniciarla por la ciudad donde se encuentra la fábrica de cerveza más antigua del mundo: Freising o Frisinga en español.
Situada a pocos kilómetros de Múnich, en el corazón de Baviera, en ella estudió el actual Papa Benedicto XVI, entre los años 1946 y 1951 y en su catedral recibiría la ordenación sacerdortal, junto a su hermano Georg, el día 29 de junio de 1951. También Otto III recibiría sus derechos como emperador en Freising en el año 996.
Ruta de las leyendas renanas (I): Bingen

“El Rin en Llamas, el espectáculo pirotécnico por excelencia del verano”
Si en la primera entrada hablábamos de dar un paseo por el Rin y proponíamos iniciarlo en Bingen, ahora voy a dar más motivos aún para visitar esta preciosa ciudad que, además, forma parte de la “Ruta de las leyendas renanas”.
Bingen am Rhim (Bingen en Rin), la espectacular magia del fuego sobre el agua, la ciudad de Santa Hidelgarda de Bingen, la torre Mäuseturm (la torre de los ratones) o el castillo de Klopp, son algunas de las maravillas que nos encandilarán durante nuestra estancia.
Lübeck, la puerta del norte

Lübeck, Lubeca, la ciudad de las 7 agujas
Lübeck, Lubeca en español, la “ciudad de las siete torres”, “la puerta del norte de Europa”, antigua capital de la Liga Hanseática, “Reina de la Hansa”, el puerto alemán más grande del Báltico.
Paso obligado en el camino de Hamburgo a Dinamarca, sus majestuosos edificios nos hablan de una ciudad próspera, la belleza espectacular de su centro histórico, situado en una isla entre los ríos Trave y Wakenitz, y el canal que une el Trave con el Elba (Elba-Lübeck) y convertida, gracias a su magnífico puerto, en el centro de poder de la Europa del Norte, en 1987 la UNESCO declararía como Patrimonio de la Humanidad el hermoso conjunto de edificios de ladrillos góticos que conforman el casco antiguo, su catedral y la plaza del mercado.
Berlín (II): La ciudad verde

Espectacular panorámica a 360º del Tiergarden desde la Columna de la Victoria (wikimedia commons)
Con sus grandes bosque protegidos por ley desde 1915, los bosques de Grünewald, el Tiergarten, al lado de la Puerta de Brandemburgo, y el Jardín Botánico, el más grande de Europa, que en conjunto suman más de 29.000 Ha., Berlín está considerada como la metrópoli europea con más espacio verde.
El Contrato del Bosque Permanente (Dauerwaldvertrag), llamado también el “Contrato del siglo”, consolidaba un acuerdo entre el gobierno local de la ciudad y el gobierno de Prusia, por el que la ciudad adquiría 10.000 Ha del bosque que rodeaba entonces la misma. El consorcio local (Zweckverband), se comprometía a no edificar en las superficies de bosque adquiridas, ni a revenderlas, sino a mantenerlas permanentemente a disposición de los ciudadanos como superficies de reposo.
La Catedral de Aquisgrán (Aachen)

El Sarcófago de Perséfone, donde descansan los restos de Carlomagno. (wikimedia commons)
En el año 1978 formó parte de los 12 primeros lugares que la UNESCO declaraba como Patrimonio de la Humanidad.
Centro de peregrinación, la Catedral de Aquisgrán (Aachener Dom en Alemán o Cathédrale d’Aix-la-Chapelle en Francés), conserva los restos de su fundador, Carlomagno, que convirtió esta ciudad en la capital de su imperio.
Weimar, capital cultural

Panorámica del centro de Weimar. (wikimedia commons)
Si alguna ciudad del este de Alemania sobresale como modelo de ciudad cultural, esa es Weimar. Por algo fue declarada “Capital Europea de la Cultura” en el año 1999.
Situada en el Estado de Turingia, con más de 60.000 habitantes es la cuarta ciudad del mismo, aunque es la única con crecimiento demográfico anual sostenido.
En dos ocasiones distintas, Weimar ha entrado en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, la primera, en el año 1996, junto a la ciudad de Dessau, bajo el nombre de “Bauhaus and its Sites in Weimar and Dessau” (El Bauhaus y sus sitios en Weimar y Dessau), La segunda, en el año 1998, bajo el nombre de “Classical Weimar” (Weimar Clásica).




