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Regensburg, la ciudad mejor conservada

Vista panorámica de Ratisbona, Regensburg, en Baviera

Vista panorámica de Ratisbona, Regensburg, en Baviera

Regensburg, Ratisbona en español, ha sido considerada la ciudad medieval mejor conservada de Europa Central. A ello ha contribuido la casi inexistente industrialización que la libró de bombardeos en los conflictos bélicos.
Sin embargo Ratisbona ha sido la sede imperial de diversas generaciones de emperadores y, en ella, nació Juan de Austria, el hijo natural de Carlos V y Bárbara Blomberg.
Un paseo, una estancia, unas vacaciones en esta ciudad se pueden convertir en un viaje inolvidable, a través de la historia, desde su fundación por los romanos, hasta el descubrimiento de una ciudad moderna, llena de actividades, ferias y congresos.

La Catedral de Magdeburgo

La catedral de Magdeburgo

La Catedral de Magdeburgo

Magdeburgo es una de esas ciudades que, habiendo pertenecido a la antigua Alemania del Este, pasa bastante desapercibida, sin embargo cuenta con una de las catedrales góticas más antiguas del país y con uno de los tesoros culturales más ricos.
La Catedral de Magdeburgo (Magdeburger Dom), dedicada a los santos Catalina y Mauricio, es donde se encuentra enterrado Otón I (912/973), el primer gran emperador del Imperio Germánico.

Lugares insólitos: Goslar

Vista panorámica de Goslar. (wikimedia commons)

Vista panorámica de Goslar. (wikimedia commons)

Como sucede en todos los países, Alemania también alberga lugares de belleza extraordinaria que, por el motivo que sea, no acostumbran a figurar entre las principales guías turísticas.
Es el caso de Goslar, antigua capital imperial, a medio camino entre Hannover y Leipzig, situada al pie del macizo de Harz, sus minas de plata y cobre le dieron vida y riqueza hasta bien entrado el s. XX.
Perteneciente a la Baja Sajonia y cruzada por el río Gose, su centro histórico y las minas de plata fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1992.

Berlín (I): La Puerta de Brandemburgo

Panorámica de La Puerta de Brandemburgo (wikimedia commons)

Panorámica de La Puerta de Brandemburgo (wikimedia commons)

El río Sprée daba vida a una tranquila y apacible villa de pescadores, hasta que, en el s. XIII, se unificó con otra pacífica villa, Cölln, formando una ciudad que cobra su importancia a partir de ser nombrada capital de Brandemburgo, en el s. XV. Nos referimos a Berlín, la histórica, la grande, la napoleónica, la prusiana, la ilustrada, la Capital de Alemania desde que Guillermo I así lo hiciese oficial en 1871.
Tras múltiples vicisitudes y la derrota en 2 guerras mundiales, Berlín queda asolada y destruida, pero resurge de sus cenizasa cual ave Fénix y se convierte de nuevo en la gran capital, comparable a cualquier otra del mundo, su historia se acumula por todos los rincones, su modernidad y futuro se desparrama augurándole largos años de prosperidad.

Selva Negra: Baden Baden

Vista panorámica de Baden Baden, desde el castillo antiguo. (wikimedia commons)

Vista panorámica de Baden Baden, desde el castillo antiguo. (wikimedia commons)

Cualquier ruta turística que se quiera realizar por la Selva Negra debería iniciarse en Baden Baden. Sus encantos, sus balnearios, su situación, su clima privilegiadamente suave, la han convertido en lugar de destino de numerosos personajes, desde el emperador romano Caracalla hasta el pianista y compositor Johannes Brahms, pasando por el escritor ruso Fiódor Dostoyevski, Napoleón III, la Reina Victoria o Bismarck.

Un paseo por el Rin

Klobenz. Donde el Rin y el Mosela se funden. (wikimedia commons)

Klobenz. Donde el Rin y el Mosela se funden. (wikimedia commons)

Si empezar un blog hablando de cualquier país es un gran problema, porqué todos los países tienen infinidad de lugares para visitar, cuando te proponen hablar de Alemania, la cosa ya no tiene nombre.
Alemania, que lo ha sido todo en la historia, forjadora de grandes personajes, de imperios, de culturas, de grandes avances, sus ciudades son auténticos libros que nos hablan de pasados, presentes y futuros, sus paisajes, infinitos, sus tierras, su gente. Simplemente, no habrá suficientes entradas que pueda escribir en lo que me queda de vida, para contar todo “lo que hay que ver en Alemania”, así que empezaré por una de las experiencias más gratificantes que he vivido personalmente, “un paseo por el Rin”.

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