Lübeck, la puerta del norte

Lübeck, Lubeca, la ciudad de las 7 agujas
Lübeck, Lubeca en español, la “ciudad de las siete torres”, “la puerta del norte de Europa”, antigua capital de la Liga Hanseática, “Reina de la Hansa”, el puerto alemán más grande del Báltico.
Paso obligado en el camino de Hamburgo a Dinamarca, sus majestuosos edificios nos hablan de una ciudad próspera, la belleza espectacular de su centro histórico, situado en una isla entre los ríos Trave y Wakenitz, y el canal que une el Trave con el Elba (Elba-Lübeck) y convertida, gracias a su magnífico puerto, en el centro de poder de la Europa del Norte, en 1987 la UNESCO declararía como Patrimonio de la Humanidad el hermoso conjunto de edificios de ladrillos góticos que conforman el casco antiguo, su catedral y la plaza del mercado.
Berlín (II): La ciudad verde

Espectacular panorámica a 360º del Tiergarden desde la Columna de la Victoria (wikimedia commons)
Con sus grandes bosque protegidos por ley desde 1915, los bosques de Grünewald, el Tiergarten, al lado de la Puerta de Brandemburgo, y el Jardín Botánico, el más grande de Europa, que en conjunto suman más de 29.000 Ha., Berlín está considerada como la metrópoli europea con más espacio verde.
El Contrato del Bosque Permanente (Dauerwaldvertrag), llamado también el “Contrato del siglo”, consolidaba un acuerdo entre el gobierno local de la ciudad y el gobierno de Prusia, por el que la ciudad adquiría 10.000 Ha del bosque que rodeaba entonces la misma. El consorcio local (Zweckverband), se comprometía a no edificar en las superficies de bosque adquiridas, ni a revenderlas, sino a mantenerlas permanentemente a disposición de los ciudadanos como superficies de reposo.
La Catedral de Aquisgrán (Aachen)

El Sarcófago de Perséfone, donde descansan los restos de Carlomagno. (wikimedia commons)
En el año 1978 formó parte de los 12 primeros lugares que la UNESCO declaraba como Patrimonio de la Humanidad.
Centro de peregrinación, la Catedral de Aquisgrán (Aachener Dom en Alemán o Cathédrale d’Aix-la-Chapelle en Francés), conserva los restos de su fundador, Carlomagno, que convirtió esta ciudad en la capital de su imperio.
Weimar, capital cultural

Panorámica del centro de Weimar. (wikimedia commons)
Si alguna ciudad del este de Alemania sobresale como modelo de ciudad cultural, esa es Weimar. Por algo fue declarada “Capital Europea de la Cultura” en el año 1999.
Situada en el Estado de Turingia, con más de 60.000 habitantes es la cuarta ciudad del mismo, aunque es la única con crecimiento demográfico anual sostenido.
En dos ocasiones distintas, Weimar ha entrado en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, la primera, en el año 1996, junto a la ciudad de Dessau, bajo el nombre de “Bauhaus and its Sites in Weimar and Dessau” (El Bauhaus y sus sitios en Weimar y Dessau), La segunda, en el año 1998, bajo el nombre de “Classical Weimar” (Weimar Clásica).
Regensburg, la ciudad mejor conservada

Vista panorámica de Ratisbona, Regensburg, en Baviera
Regensburg, Ratisbona en español, ha sido considerada la ciudad medieval mejor conservada de Europa Central. A ello ha contribuido la casi inexistente industrialización que la libró de bombardeos en los conflictos bélicos.
Sin embargo Ratisbona ha sido la sede imperial de diversas generaciones de emperadores y, en ella, nació Juan de Austria, el hijo natural de Carlos V y Bárbara Blomberg.
Un paseo, una estancia, unas vacaciones en esta ciudad se pueden convertir en un viaje inolvidable, a través de la historia, desde su fundación por los romanos, hasta el descubrimiento de una ciudad moderna, llena de actividades, ferias y congresos.
La Catedral de Magdeburgo

La Catedral de Magdeburgo
Magdeburgo es una de esas ciudades que, habiendo pertenecido a la antigua Alemania del Este, pasa bastante desapercibida, sin embargo cuenta con una de las catedrales góticas más antiguas del país y con uno de los tesoros culturales más ricos.
La Catedral de Magdeburgo (Magdeburger Dom), dedicada a los santos Catalina y Mauricio, es donde se encuentra enterrado Otón I (912/973), el primer gran emperador del Imperio Germánico.
Lugares insólitos: Goslar

Vista panorámica de Goslar. (wikimedia commons)
Es el caso de Goslar, antigua capital imperial, a medio camino entre Hannover y Leipzig, situada al pie del macizo de Harz, sus minas de plata y cobre le dieron vida y riqueza hasta bien entrado el s. XX.
Perteneciente a la Baja Sajonia y cruzada por el río Gose, su centro histórico y las minas de plata fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1992.
Berlín (I): La Puerta de Brandemburgo

Panorámica de La Puerta de Brandemburgo (wikimedia commons)
Tras múltiples vicisitudes y la derrota en 2 guerras mundiales, Berlín queda asolada y destruida, pero resurge de sus cenizasa cual ave Fénix y se convierte de nuevo en la gran capital, comparable a cualquier otra del mundo, su historia se acumula por todos los rincones, su modernidad y futuro se desparrama augurándole largos años de prosperidad.
Selva Negra: Baden Baden

Vista panorámica de Baden Baden, desde el castillo antiguo. (wikimedia commons)
Un paseo por el Rin

Klobenz. Donde el Rin y el Mosela se funden. (wikimedia commons)
Si empezar un blog hablando de cualquier país es un gran problema, porqué todos los países tienen infinidad de lugares para visitar, cuando te proponen hablar de Alemania, la cosa ya no tiene nombre.
Alemania, que lo ha sido todo en la historia, forjadora de grandes personajes, de imperios, de culturas, de grandes avances, sus ciudades son auténticos libros que nos hablan de pasados, presentes y futuros, sus paisajes, infinitos, sus tierras, su gente. Simplemente, no habrá suficientes entradas que pueda escribir en lo que me queda de vida, para contar todo “lo que hay que ver en Alemania”, así que empezaré por una de las experiencias más gratificantes que he vivido personalmente, “un paseo por el Rin”.




