Ruta de las leyendas renanas (II): Loreley
“Cuenta una vieja leyenda que había una vez una joven virgen llamada Lore que era hija de un caballero que tenía su castillo en lo alto de una roca llamada Ley…”
Así comienza una bella leyenda sobre la roca de Loreley, una roca encantada que se eleva majestuosa sobre el margen del Rin, en la parte más espectacular de su recorrido.

Loreley, Ludwig von Schwanthaler-1847. Porzellanmuseum München
Impresionante y majestuosa la roca no deja indiferente a nadie que pase en barco por delante.
Situada entre St. Goars-Hausen y Kaub, en el margen derecho si el sentido de navegación es desde Bingen hacia Koblenz, actualmente no alberga ningún castillo, pero la leyenda cuenta que la joven Lore se había enamorado de un hombre que había pedido su mano a su padre, pero que el hombre, mujeriego por naturaleza, no se presentó el día de la boda y Lore, desengañada, se suicidó tirándose al Rin desde lo alto de la roca.
A partir de entonces fueron numerosos los barcos que encontraron su desastre en esta parte del río al sentirse atraidos por el bello canto de una joven de largos y preciosos cabellos dorados que peinaba cuidadosamente al sol del atardecer.
Sigue contando la leyenda que siglos después un joven que se sentía profundamente desengañado de mal de amores quiso suicidarse desde aquella misma roca, pero que una criatura, mitad mujer, mitad pez, lo salvó de las profundidades mientras cantaba, “Padre, oh, padre que le lleven tus caballos a la orilla, oh, Neptuno, que yo soy tu niña… Loreley, Loreley…”.
Desde entonces, gracias a su buena obra al salvar a aquel joven, se redimió de su maldición y nunca más volvió a aparecer.

Loreley
La leyenda también justifica la no existencia de un castillo en su cima, al contar que, cuando la muchacha se ahogó, “mil rayos salieron del cielo y destruyeron el castillo del pobre padre de Lore entre llamas, rayos y truenos. Y el viejo caballero murió quemado.” (fuente: La verdadera saga de Loreley).
Sea como sea, la verdad es que la corriente del Rin es muy poderosa y en el lugar existen secciones del río cubiertas de piedras, con salientes, y sectores de aguas poco profundas que, combinados con su corriente, hacen de este un lugar peligroso donde numerosos navegantes, especialmente los menos expertos, han perdido su vida.

Loreley, vista aérea
Sin embargo los numerosos barcos que realizan a diario el recorrido por esta espectacular zona ya los tienen perfectamente ubicados y señalizados y hace muchos años que no hay ningún accidente en la zona.
Quién convirtió la leyenda en poema, “Die Lore-ley”, fue el reputado poeta alemán Christian Johann Heinrich Heine, más conocido simplemente como Heinrich Heine (1797/1856).

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GRACIA POR DARME UN PANTAYASO DE ESTA AFLUENTE FUVIAL MAS IMPORTANTE DE EUROPA GRACIA.
NO SABIA que habia una leyenda con ese nombre osea igual q el mio ni me lo imagine pero me gusto me gusto mucho …muy interesante
me gusto mucho por que me ayudo con mi tarea a y feliz dia a las mujeres